jueves, 12 de febrero de 2009

Continentes

1

Hace poco le escuché a Serrat una maravillosa definición del fútbol: "Es lo más importante de lo que no es importante". Del mismo modo, quizá lo más desesperante de lo que no es desesperante sea tratar de superar la línea de una señora mayor cuando uno va caminando por la vereda un poco apurado y no hay espacio y la señora camina muy, muy lentamente. Una vez mi amigo Octavio me contó que, si no recuerdo mal, en un capítulo de Mr. Bean, un hombre que atraviesa tal trance le grita a la mujer mayor en cuestión:

-¡Señora, he visto continentes moverse más rápido que usted!

2

Cuando juego al fútbol los miércoles, voy en metro hasta la estación Ciudad Universitaria, y allí bajo y camino unas cinco cuadras, hasta el lugar donde me espera Santi, uno de los chicos con los que juego, quien me lleva en auto hasta la canchita. No sólo yo voy allí, sino que es el punto de encuentro con todos los que necesiten que los acerquen.

Ayer, además de mí, fueron otros dos chicos: Pablo, inglés, y Abdel, marroquí. Cuando llegamos, Raúl (español, al igual que Santi) comentó que el auto parecía la ONU. En ese momento reparé en que no sólo éramos los cuatro de cuatro países diferentes, sino que había representación de tres continentes. Y se lo comenté a Raúl.

Él me recordó que los ingleses suelen considerar que no son parte de Europa. El inglés Pablo estaba lejos y no había escuchado la conversación. Raúl le habló en voz más alta:

-¿Cuántos continentes había representados en el coche?

Pablo sonrió y demoró en responder. Todos nos reímos, porque la demora ya era una respuesta. Hasta que finalmente Pablo (hijo de una mujer española, además) dijo:

-Hay dos Europas: la continental y la insular.

Y todos nos seguimos riendo. Pablo nos contó que eso se lo enseñó un maestro que tuvo en la escuela primaria, quien también les informó a él y a sus compañeritos que los vietnamitas le ganaron la guerra a EE.UU. por la ventaja de usar armas silenciosas: arcos y flechas.

Después jugamos al fútbol, y un rato más tarde España le ganó 2-0 a Inglaterra. (Y Argentina 2-0 a Francia.)

Matar a una vaca

Desde hace algunos días, Madrid está lleno de vacas. En total son 105 vacas, que pueblan el espacio público madrileño como parte de la instalación artística "Cow Parade", y estarán aquí hasta el mes próximo.

En casos como este, el vandalismo suele decir presente. Primero fue una vaca robada (y luego recuperada) en el barrio de Lavapiés. Y ahora, una vaca muerta. Asesinada. Al menos así lo entendió la policía.

Se trata de un bovino que estaba en la vereda del Parque del Retiro, en la esquina que da a la Puerta de Alcalá. Allí estaba la "Vacámara", seguramente una vaca camarógrafa, ya que la de al lado era la vaca reportera de Telecinco. De la vaca muerta sólo quedan los pies, como se puede ver en las fotos. La policía valló la zona y marcó con tiza el lugar que ocupó el cadáver sobre las baldosas de la vereda.




Cuarenta y veinte, cincuenta y diez

Hoy Joaquín Sabina cumple 60 años. Su amigo Panchito Varona nos lo recuerda.

No ignoramos que también hoy se cumplen 25 años de la muerte de don Julio Cortázar y el bicentenario del nacimiento de Darwin. Pero bueno, aquí elegimos destacar el cumple del Joaquinito.

miércoles, 11 de febrero de 2009

La mujer de un amigo

Muy buena columna en el Almacén de Gillespie. ¿Tiene razón? Está acá.

viernes, 6 de febrero de 2009

Viejas cosas nuevas de Calamaro

Ayer Ciudad.com me sorprendió al anunciar que "lo nuevo de Calamaro" se podía descargar gratuitamente por internet. En efecto, la revista española EFE EME viene sacando varios discos de grabaciones inéditas, especiales para coleccionistas y fanáticos, de distintos artistas, para festejar su décimo aniversario. Esta es la octava y penúltima entrega.

Nada se pierde es una de esas rarezas que a Calamaro -calificado por la revista como "el rockero más importante de nuestro idioma"- le gusta cada tanto sacar, al estilo de aquellas grabaciones encontradas de los años 90 (aquella lejana época en la que todavía los discos se vendían).

Como cualquier lector de este blog sabe bien, Calamaro es uno de nuestros fetiches. Así que allí fuimos, a descargar y escuchar la viejas cosas nuevas de don Andrés. No es nada del otro mundo, aunque no defrauda. Incluye temas instrumentales y versiones de canciones propias y ajenas. Para mí, lo mejor, por lejos, es la versión de "Bajan" -de Luis Alberto Spinetta (¡gracias, Marcos!), ya versionada en su momento por Gustavo Cerati- que aquí comparto.


viernes, 30 de enero de 2009

Adelanto de la próxima Teína

Esta es la portada del nuevo número de la revista Teína, que saldrá en los próximos días. Incluye entrevistas mías a dos de los escritores argentinos más representativos de la generación que comenzó a publicar en los años 90: Rodrigo Fresán y Sergio Chejfec.

jueves, 29 de enero de 2009

Homero le habla a Bart de la Copa del Rey

-Vos por lo menos estás en Madrid y tenés cines en versión original -me dijo hace poco, por chat, una chica argentina que vive en Pamplona. Me lo dijo con una suerte de indignada resignación (o resignada indignación).

Y razón no le falta. Una de las cosas que más sufrimos los argentinos que estamos aquí son los doblajes de las películas. Primero, porque no estamos acostumbrados a ver películas dobladas. En Argentina, si vamos al cine, alquilamos en el videoclub o miramos algo en el cable, accedemos a las voces reales de los actores. Aquí, en general, no. Pero además, los doblajes que llegan a la Argentina son a un español bastante neutro, digamos, que no tiene el acento de ningún país, sino que constituye casi un acento especial, distinto a cualquier otro: el "acento de doblaje".

Incluso cuando el doblaje tiene influencias más o menos marcadas de un país o una región, como suele ocurrir con los dibujos y las animaciones, nos resulta simpático y lo aceptamos. Los mexicanismos de Shrek o frases de Los Simpson como "¡matanga!", "anda la osa", "me quiero volver chango" o "cómete mis calzones", por ejemplo.

Pero que Homero le hable a Bart de la Copa del Rey, les juro, es demasiado...

En general, cuando uno explica que no le gusta ver las películas dobladas, lo primero que argumentan los españoles es que "los doblajes en España son muy buenos". Deben serlo. Pero la cuestión va más allá. Entonces uno explica que no tiene que ver la calidad del doblaje, que sea bueno o malo, sino la existencia misma del doblaje, que uno quiere ver la versión original, no a Jim Carrey haciendo muecas con una voz bien castiza superpuesta...

Y uno cuenta en ese momento que en Argentina vemos todas las películas así. Y es cuando el interlocutor español abre los ojos como platos y dice "joder, entonces debéis tener un nivel altísimo de inglés". Bueno, no, no lo hacemos para aprender inglés...

Las conversaciones llegan en general hasta por ahí. Ellos no están interesados en hacer el esfuerzo que les representa leer los subtítulos, y prefieren escuchar a Al Pacino hablar con acento de Castilla y León. Cada loco con su tema, diría, pero claro, si sos argentino y vivís en algún lugar de España que no sea Madrid y quizá Barcelona, te jodés.

lunes, 19 de enero de 2009

Lo que me perdí de Madrid

Vuelvo al blog, luego de una temporada en Argentina, dos tercios de ella trabajando desde allá y el último, de vacaciones. ¿Qué me perdí de Madrid durante estas semanitas? Principalmente, la tormenta de nieve que colapsó la ciudad, bloqueó caminos y dejó el Parque del Retiro así de lindo:






De hecho, alguien armó un powerpoint con estas y otras imágenes y a mí, que no tengo tantos contactos españoles, me llegó por dos personas que no se conocen entre sí. Así que evidentemente esto no fue un acontecimiento sólo para quienes venimos de afuera, sino también para la gente que vive en Madrid.

Pero bueno, ya podré disfrutar de alguna nevada próxima sobre la ciudad...