viernes, 31 de marzo de 2006

Escenas de la vida posmoderna en Buenos Aires

I
Algunos coches de madera de la línea A del subte porteño tienen desde hace unos días un sistema automático que permite que las puertas se abran solas al llegar a una estación, sin que el pasajero tenga que abrirlas manualmente. Un verdadero adelanto.

II
Ayer murieron cinco personas en un incendio en Caballito. Era una fábrica en la que muchas personas, incluso muchos menores, trabajaban en condiciones de esclavitud. Me imagino que ahora el nuevo jefe de Gobierno Jorge Telerman también será suspendido y sometido a juicio político para decidir su resposabilidad, etc., etc. ¿O no?


¿Tienen más escenas para agregar?

martes, 28 de marzo de 2006

El Halcón, el espíritu deportivo y el legado de Herminio Iglesias

La casa de deportes Coty es tradicional en Florencio Varela. Me acuerdo cuando yo era chico y mi papá me llevaba para comprarme los viejos y queridos equipos de gimnasia Adidas, azules con las tres tiras blancas, o los botines Ocelote para jugar al fóbal, y veíamos los viejos banderines de Defensa y Justicia (¿se dieron cuenta de que ya casi no se ven banderines? ¿se acuerdan que antes los capitanes intercambiaban banderines antes del sorteo inicial?), incluso unos monitos de peluche colgados del techo con camisetas de Defensa que a mí me hacían mucha gracia.

Resulta que ahora el local ya no está más donde estaba, sino que está en la estación, es decir, es uno de los locales seguramente regenteados y subalquilados por Metropolitano. El fondo del negocio da al andén; no se puede entrar por allí, pero lo usan como escaparate. Lo que vi fue esta camiseta de Defensa y Justicia:


Sí, el dibujo es lo que parece.


Cuenta la leyenda que la camiseta de Defensa, cuando recién comenzó a participar de los torneos de AFA, a fines de los '70, era toda azul. Que por eso sus seguidores eran conocidos como "los azules". Que a comienzos de los '80 la empresa de colectivos "El Halcón S.A.", que maneja la línea 148, se transformó en principal auspiciante, y que los colores del club se modificaron y abandonaron el azul para ser amarillos y verdes (más amarillos que verdes), como Brasil, como el Halcón. Y que hubo una especie de "primavera defensista" (por la misma época que la alfonsinista), y que miles de varelenses seguían al equipo, y que cuando jugaban como visitantes los hinchas de los otros equipos decían "vienen los halcones", porque -cuenta la leyenda- llegaban unos... ¡80 micros!, cargados de simpatizantes de DyJ. Bueno, más o menos por eso es que a Defensa le dicen el Halcón.

Y necesitados como estaban de rivales a quien odiar, eligieron a Quilmes como "archienemigo". De más está decir que, después de compartir muchas temporadas de Nacional B (o B Nacional), los quilmeños no fueron indiferentes a tal rivalidad, pero que, a Defensa, Quilmes le queda demasiado grande como rival.

Bueno, de ahí el Halcón que lleva volando un ataúd con el escudo del Quilmes Atlético Club.

En fin, para qué más comentarios. Si aquello de los '80 fue la "primavera alfonsinista" para el club de Varela, esta época, con esta camiseta ("la del hincha", aclara el cartel que indica el precio: 20 pesos), es el "otoño herminista".

Seguro que si Herminio se enterase de la influencia que dejó sobre nuestra sociedad, opinaría: "Mi legado siempre estará presente. Conmigo o sinmigo".

lunes, 27 de marzo de 2006

¿Me decís la hora?

En los últimos días me he lanzado a cumplir una de mis deudas literarias: terminar la Divina Comedia. Había leído como cinco veces el Infierno, pero nunca podía pasar de allí. Ahora estoy promediando el Purgatorio. La edición que leo tiene muchas notas, y al comienzo de cada canto una reseña de su contenido.

Me llamó mucho la atención el comienzo del canto XV:

Cuanto hay entre el primer claror del día
y el fin de la hora tercia en esa esfera
que, como un niño juguetón, porfía
en moverse, otro tanto, en su carrera,
faltaba a nuestro sol hasta su ocaso:
tarde allí y medianoche aquí, pues, era.
El sol nos daba en la nariz de raso,
pues, dando vuelta al monte hacia poniente
marcábamos derecho nuestro paso...

Ante semejante introducción, el anotador se ve en la necesidad de aclarar:

"Como hay tres horas desde el principio del día hasta el fin de la hora tercia, quiere decir que faltan otras tres para el crepúsculo vespertino. Ahora bien, si en el Purgatorio faltaban tres horas para la puesta de sol, en Jerusalén, antípoda del Purgatorio según Dante, faltaba otro tanto para el amanecer, y en Italia, que se halla a 45° grados de latitud occidental de Jerusalén con una diferencia de tres horas según él mismo, era la medianoche. Esto explica el verso 6, donde 'aquí' es el Purgatorio y 'allí' es Italia".

Si en algún momento de la lectura de tal párrafo se te cruzó por la cabeza, amigo lector, la frase "no aclares que oscurece", será que en algo te parecés a mí.

Pero lo mejor de todo es como reseña al comienzo esos primeros nueve versos del canto:

"Abstrusidad astronómica para señalar la hora".

Este anotador me encanta.

Mostrar la hilacha

Lo más gracioso era verles las caras hoy tratando de recordar un partido en que nosotros hayamos festejado tanto un empate de local. Porque saben que el 3-3 del '96 fue otra cosa...

sábado, 25 de marzo de 2006

Palindromista matriculado

Ya puedo decir que lo soy, dado que gané el primer premio en el concurso de palíndromos organizado por Goma de Borrar, cuya hacedora es la narradora y poetisa Mori Ponsowy.



Quienes siguen este blog desde algún tiempo recordarán que primero informé sobre el certamen y luego posteé los palíndromos con los que concursé. Algunos de los que más me gustaron son estos:

El bar 'Odas' es adorable
¡Oh, soy dadá, Hadad y Osho!
Oda tupida, diputado
Leed: Oso vida. ¡Dadivoso de él!


Si quieren verlos todos, pueden fijarse acá y acá, o ir a los comentarios del post de Goma de Borrar y ver allí todos los competidores.

Parece que tendré como premio algún libro. Pero lo que yo espero es -como Ponsowy prometió en la convocatoria- transformarme en un tipo famoso, como Augusto Monterroso, Juan Filloy o -por supuesto- Julio Cortázar.

[Pueden ver más palíndromos en la Wikiquote]

Ah, y la lectora de este blog Luz Azul fue el segundo premio. ¡Felicitaciones, amiga Luz!

PD: Ya sé que después dicen que soy poco humilde. El problema es que no tengo agente de prensa, así que si no me hago la prensa yo no me la hace nadie...

El superclásico es mundial

Ayer salió en Clarín.com una nota mía sobre la expectativa que genera el Boca-River de mañana en todo el mundo, y cómo eso se reproduce en Internet.

Hoy, pueden leer la nota en Gajos del Oficio, nuestro blog deportivo.

viernes, 24 de marzo de 2006

Más de cien pupilas donde vernos vivos

De todos los afiches que vi en conmemoración por el golpe de Estado, este es el que más me gustó, creo que porque incluye mucho de esperanza, eso que hace que no nos cortemos de un tajo las venas.


Los invito a que hagan click en "seguir leyendo", se tomen cinco minutos y escuchen la canción y mientras lean la letra. Me sonaba bien para esta fecha. Y es todo lo que diré al respecto.


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Más de cien mentiras

Tenemos memoria, tenemos amigos,
tenemos los trenes, la risa, los bares,
tenemos la duda y la fe, sumo y sigo,
tenemos moteles, garitos, altares.

Tenemos urgencias, amores que matan,
tenemos silencio, tabaco, razones,
tenemos Venecia, tenemos Manhattan,
tenemos cenizas de revoluciones.

Tenemos zapatos, orgullo, presente,
tenemos costumbres, pudores, jadeos,
tenemos la boca, la lengua, los dientes,
saliva, cinismo, locura, deseo.

Tenemos el sexo y el rock y la droga,
los pies en el barrio, y el grito en el cielo,
tenemos Quintero, León y Quiroga,
y un bisnes pendiente con Pedro Botero.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.


Tenemos un as escondido en la manga,
tenemos nostalgia, piedad, insolencia,
monjas de Fellini, curas de Berlanga,
veneno, resaca, perfume, violencia.

Tenemos un techo con libros y besos,
tenemos el morbo, los celos, la sangre,
tenemos la niebla metida en los huesos,
tenemos el lujo de no tener hambre.

Tenemos talones de Aquiles sin fondos,
ropa de domingo, ninguna bandera,
nubes de verano, guerras de Macondo,
setas en noviembre, fiebre en primavera.

Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas,
que importa, lo siento, hasta siempre, te quiero,
hinchas del atleti, gángsters de Coppola,
Verónica y cuarto de Curro Romero.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.


Tenemos el mal de la melancolía,
la sed y la rabia, el ruido y las nueces,
tenemos el agua y, dos veces al día,
el santo milagro del pan y los peces.

Tenemos lolitas, tenemos donjuanes;
Lennon y McCartney, Gardel y LePera;
tenemos horóscopos, Biblias, Coranes,
ramblas en la luna, vírgenes de cera.

Tenemos naufragios soñados en playas
de islotes sin nombre, ni ley, ni rutina,
tenemos heridas, tenemos medallas,
laureles de gloria, coronas de espinas.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.

Tenemos caprichos, muñecas hinchables,
ángeles caídos, barquitos de vela,
pobre exquisitos, ricos miserables,
ratoncitos Pérez, dolores de muelas.

Tenemos proyectos que se marchitaron,
crímenes perfectos que no cometimos,
retratos de novias que nos olvidaron,
y un alma en oferta que nunca vendimos.

Tenemos poetas, colgados, canallas,
Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma,
abuelos que siempre ganaban batallas,
caminos que nunca llevaban a Roma.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.


Joaquín Sabina.

Es cierto, últimamente estoy abusando un poco de cosas sobre Sabina. Pero es porque está acá entre nosotros. Ya se me pasará.

24

Muchas veces me preguntaron el porqué de mi dirección de mail, que es mi nombre más el número 24, + arroba + yahoo.com.ar. La respuesta más sencilla es que la hice cuando tenía 24 años de edad, y es verdad (¡ya han pasado cuatro años!). Pero hay otros motivos.

24 es el doble de 12. Y 12 siempre fue considerado un número sagrado, desde el panteón griego y los pueblos de Israel hasta los no menos mitológicos 12 sobrevivientes del Granma y los 12 fundadores de Montoneros, pasando por los Apóstoles (los de Jesús y los de Sierra Chica), los trabajos de Hércules, los signos de los zodíacos, los meses del año. 24 son las horas del día y los husos horarios. "24" se llama una serie de Fox que por estos días inicia su nueva temporada, con mucha publicidad que incluye afiches en la calle, y con el subtítulo de "Inmortal".

Pero, más allá de todo eso, el 24 es mi número favorito. Porque nací un 24: el de febrero de 1978. Además, para jugarle a la quiniela, el 24 es el caballo, y yo en el horóscopo chino soy caballo. Mi número de CUIL es el de mi DNI más un 20 adelante y un 4 detrás. O sea, mi DNI más 24. Boludeces, es cierto, pero, en fin, a uno le pasan esas cosas, ¿no?

Hoy es 24. Todo el mundo habla de este 24. Y está bien que así sea.