Tengo en mis manos el último disco de Sabina, con el segundo disco de la edición especial, que es un DVD con una entrevista de media hora. Y allí dice algunas cosas geniales:En este disco, en que he recuperado mi afición por el género canción, mi intención es despojarla todo lo posible de guiños literarios. Las canciones que yo amo son o debieran ser más simples. Yo creo que cosas que no caben en el género poesía las pide a gritos el género canción. Por ejemplo, creo que una canción, cuanto más cursi, mejor. Si es desconsolada y demagógicamente triste, muchísimo mejor. Las hermosísimas canciones populares, de José Alfredo (Jiménez), a Violeta Parra, a (Antonio) Machín, no tienen demasiado que ver con la literatura. Es otro vehículo, es un género que va directo al corazón. Lo popular puede ser demagogia y cursi, a condición de que se enseñen las cartas. Nadie va a pedirle a Machín que no sea cursi: lo que nos gusta es que sea cursi. Y José Alfredo es lo más demagogo. Dice: "Que te den lo que no supe darte, aunque yo te haya dado de todo". ¡Es impresionante!
Y después da una definición brillante, de la música y -quizás involuntariamente- de sí mismo:
No sé quién lo dijo pero me gustaría haberlo dicho yo: una canción es una buena letra, una buena música, una buena interpretación, un buen sonido y algo más, que nadie sabe lo que es pero que es lo único que importa.
Dato: el próximo lunes, Joaquín será el invitado especial de Maradona en "La noche del 10".








Lo que se dice, aprovechar el error ajeno con creatividad.